La Reserva Federal mantuvo las tasas de interés entre 3.75% y 4% pese a la inflación elevada. Dos funcionarios pidieron aumentarlas y las familias continúan enfrentando altos costos de financiamiento.
La Reserva Federal de Estados Unidos decidió el miércoles 28 de octubre mantener su tasa de interés de referencia entre 3.75% y 4%, pese a reconocer que la inflación continúa elevada. La decisión, aprobada por 10 votos contra dos, llegó seis días antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en un momento en que el costo de vida y el acceso al crédito preocupan a millones de familias.
La pausa ocurre después de que el banco central aumentara las tasas un cuarto de punto porcentual en septiembre. Aunque la economía estadounidense continúa creciendo a un ritmo fuerte, según la Fed, las presiones sobre los precios no han desaparecido. Lisa Cook y Beth Hammack votaron a favor de otro incremento de 0.25 puntos porcentuales para combatir la inflación.
Una pausa antes de las elecciones
La cercanía de los comicios añade contexto político a la decisión, pero no demuestra que haya sido tomada por razones electorales. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó que la política no influyó en la votación. El organismo señaló que necesita reunir más información económica antes de determinar sus próximos pasos.
¿Cómo afecta al bolsillo?
Para las familias, mantener las tasas sin cambios no significa que los préstamos se abaratarán. Los intereses de las tarjetas de crédito, los financiamientos de automóviles y las hipotecas dependen de distintos factores, aunque pueden verse afectados directa o indirectamente por la política monetaria. Los consumidores con deudas de tasa variable podrían continuar enfrentando pagos elevados.
La Reserva Federal tiene como objetivo reducir la inflación al 2%, pero también debe considerar las condiciones del empleo y la actividad económica. Su próxima reunión está prevista para diciembre, cuando contará con nuevos indicadores para evaluar si necesita modificar su política monetaria.
Por ahora, la Fed decidió esperar, pero la presión sobre el bolsillo continúa. La pausa no garantiza una reducción inmediata de los intereses que pagan los consumidores.
Por Redacción | 29 de octubre de 2026


