Por Redacción | 30 de octubre de 2026
La Fiscalía General de Texas presentó el 29 de octubre una demanda contra funcionarios electorales de Harris County por una campaña de anuncios en Facebook e Instagram destinada a informar y fomentar la participación de votantes. El estado cuestiona la segmentación de anuncios mediante intereses culturales relacionados con comunidades latinas, afroamericanas y asiáticas.
La demanda señala a la secretaria del condado, Teneshia Hudspeth, y a la directora de comunicaciones, Irene Nuñez. Según la Fiscalía, la publicidad cuestionada representó 43,429 dólares durante un período de 30 días. La controversia no gira en torno a si se puede informar a los votantes, sino a si el uso de fondos públicos para orientar anuncios según determinados intereses constituye discriminación.
Harris County retiró las etiquetas de segmentación cuestionadas mientras defendió la legalidad de su campaña de información electoral. La presentación de la demanda no equivale a una decisión judicial de que los anuncios hayan sido ilegales.
Según la Oficina del Censo, el 46.1% de la población de Harris County se identifica como hispana o latina. Ese porcentaje describe la población total del condado, no exclusivamente a los votantes registrados o habilitados para sufragar.
La controversia surge en los últimos días previos a las elecciones del 3 de noviembre y abre un debate sobre los límites de la publicidad institucional para fomentar la participación electoral.


