Los votantes latinos llegan a las elecciones legislativas del 3 de noviembre con dos asuntos centrales: la situación económica de sus hogares y la política migratoria de Donald Trump. El resultado ayudará a definir el equilibrio de poder en el Congreso y pondrá a prueba el respaldo al gobierno republicano.
Una encuesta de Pew Research Center, realizada del 28 de septiembre al 4 de octubre y que incluyó a 774 votantes latinos registrados, encontró que la economía encabeza sus prioridades. La inmigración también es un asunto muy importante para el voto del 64% de este electorado.
Solo el 19% califica la economía nacional como excelente o buena. Además, el 80% expresa mucha preocupación por el costo de la vivienda y otro tanto por gasolina y energía, según el informe de Pew publicado el 16 de octubre. Estas inquietudes sitúan el presupuesto familiar en el centro de la competencia electoral.
Iowa ofrece un ejemplo de movilización. Joe Henry, director político de LULAC en el estado, dijo a EFE que observó mayor participación latina en las primarias de junio. Según su testimonio, tanto el costo de vida como el temor a los operativos migratorios preocupan a la comunidad. Su evaluación describe el contexto local y no constituye una medición nacional.
La disputa también alcanza distritos con fuerte presencia hispana en Arizona, Colorado y Texas. Un reportaje de Associated Press publicado este domingo recoge descontento con los republicanos, pero también dudas sobre los demócratas y sobre acudir a votar. El desencanto con un partido no garantiza respaldo al otro.
El alcance del voto latino dependerá de la participación y los márgenes de cada contienda. Las preocupaciones compartidas no convierten a esta comunidad en un bloque partidista único. Aunque Trump no está en una boleta presidencial este noviembre, el desempeño de su gobierno forma parte de la evaluación de los electores.



