Donald Trump intensifica sus actos de campaña para apoyar a los republicanos ante la posibilidad de que pierdan el control del Congreso en las elecciones del 3 de noviembre. El presidente apuesta por movilizar a su base en la recta final de una contienda que favorece a los demócratas en las encuestas nacionales.
La señal más reciente llegó con una encuesta de Reuters/Ipsos: el 47% de los votantes registrados prefiere a los candidatos demócratas para el Congreso, frente al 35% que respalda a los republicanos. La ventaja de 12 puntos representa la mayor diferencia de este ciclo electoral en esa medición.
La misma encuesta coloca la aprobación presidencial de Trump en 31%, su nivel más bajo en cualquiera de sus dos mandatos. Además, el 68% desaprueba su manejo de la economía, una preocupación que amenaza con pesar en las urnas.
Trump llevó su mensaje de campaña a Kansas el 19 de octubre para respaldar al senador republicano Roger Marshall. Sus apariciones políticas buscan impulsar la participación conservadora y mantener a los votantes republicanos atentos a las contiendas por el Senado y la Cámara de Representantes.
Los republicanos llegan a noviembre con mayorías estrechas en ambas cámaras. Una victoria demócrata en la Cámara de Representantes abriría la puerta a investigaciones legislativas y limitaría el margen de maniobra de la Casa Blanca; el control del Senado también está en disputa, aunque sus contiendas presentan dinámicas distintas.
Las encuestas nacionales no garantizan el resultado de cada distrito o estado, pero explican la presión que enfrenta el partido presidencial. Trump acelera su participación electoral mientras los republicanos buscan contener una posible derrota que cambiaría el equilibrio político en Washington durante los dos últimos años de su mandato.


