PULSO A FONDO | Investigación dominical
Las muertes de migrantes bajo custodia de Estados Unidos aumentaron durante el segundo mandato de Donald Trump. Los registros históricos, las evaluaciones médicas y los expedientes de fallecimientos revelan pacientes que pidieron ayuda, emergencias atendidas tarde y familias que siguen esperando respuestas.
Las muertes aumentan
Las muertes de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentaron durante el segundo mandato de Donald Trump, iniciado el 20 de enero de 2025. Human Rights Watch y Physicians for Human Rights documentaron 52 fallecimientos durante los primeros 500 días de su gobierno, hasta el 4 de junio de 2026.
El aumento coincidió con una expansión de las detenciones migratorias. En enero de 2026, la población bajo custodia superó las 71,000 personas, mientras la tasa de mortalidad alcanzó niveles que no se habían registrado en más de una década.
Según el análisis de ambas organizaciones, la tasa de mortalidad fue casi cuatro veces la correspondiente a la administración de Joe Biden y más de dos veces y media la del primer mandato de Trump.

Dos décadas de muertes bajo custodia
El proyecto Behind Bars de la Facultad de Derecho de UCLA documentó 297 fallecimientos bajo custodia de ICE entre octubre de 2003 y el 18 de septiembre de 2026.
Las muertes abarcan las administraciones de George W. Bush, Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden.
Un estudio publicado el 16 de abril de 2026 en la revista médica JAMA examinó 272 fallecimientos registrados entre el año fiscal 2004 y el 19 de enero de 2026.
Durante el año fiscal 2020, bajo el primer mandato de Trump y en medio de la pandemia de COVID-19, la tasa fue de 75.6 muertes por cada 100,000 personas-año de detención.
En 2023, durante la administración Biden, descendió a 13.0. Al año siguiente aumentó a 31.8.
Para el año fiscal 2025, que incluyó meses de ambas administraciones, la tasa llegó a 47.5. Entre octubre de 2025 y el 19 de enero de 2026 alcanzó un valor anualizado de 88.9.

Enfermedades, infecciones y suicidios
Los expedientes médicos muestran una amplia variedad de causas de muerte.
De los 272 fallecimientos examinados por JAMA, 56 fueron clasificados como cardiovasculares, 42 como infecciosos, 23 como suicidios y 18 como neurológicos. Otros 133 correspondieron a causas diversas o indeterminadas.
El informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights identificó siete aparentes suicidios durante el primer año del segundo mandato de Trump, frente a uno registrado en 2024.
Las organizaciones también documentaron preocupaciones sobre el tratamiento de enfermedades crónicas, síntomas respiratorios, infecciones graves y emergencias neurológicas.

Tres muertes bajo investigación médica
Ismael Ayala-Uribe, ciudadano mexicano de 39 años, solicitó repetidamente atención por un absceso infectado. Según la revisión de Physicians for Human Rights, sus solicitudes fueron manejadas de manera deficiente. Los especialistas consideraron probable que una infección grave derivara en un choque séptico.
Santos Banegas Reyes, hondureño de 42 años, ingresó a detención con síntomas de abstinencia alcohólica. Aunque esa condición quedó identificada durante la evaluación inicial, fue autorizado para permanecer detenido. Al día siguiente lo encontraron inconsciente en su celda y poco después fue declarado muerto.
Maksym Chernyak, ucraniano de 44 años, sufrió un accidente cerebrovascular mientras permanecía detenido en Krome, Florida. La revisión de expedientes clínicos encontró que transcurrieron más de cuatro horas y media entre la primera llamada de emergencia y su llegada al hospital. Los especialistas concluyeron que la demora en recibir atención especializada casi con certeza contribuyó a su muerte.
Los tres casos forman parte de una revisión médica de fallecimientos realizada por Physicians for Human Rights y Human Rights Watch.

Los centros bajo escrutinio
Las muertes se han registrado en instalaciones federales, cárceles locales que mantienen contratos con ICE y centros administrados por empresas privadas.
En el registro histórico de UCLA, el Centro de Detención de Eloy, Arizona, acumula 17 fallecimientos; Stewart, Georgia, 15; y Krome North, Florida, 14.
Los cuestionamientos sobre la atención médica se extienden a la disponibilidad de personal, la vigilancia de pacientes vulnerables y la respuesta ante emergencias.
En septiembre de 2026 trascendió la existencia de revisiones internas de ICE sobre 33 fallecimientos ocurridos entre 2019 y enero de 2026. Esos documentos identificaron atención fuera de los límites básicos de práctica segura en 27 casos, incluidos ocho de los once examinados desde enero de 2025.
Las revisiones describieron problemas como evaluaciones médicas omitidas, vigilancia insuficiente, errores de medicación y deficiencias en la respuesta a emergencias.
ICE defiende la atención médica
El Departamento de Seguridad Nacional y ICE sostienen que las personas bajo custodia reciben atención médica y servicios de salud mental.
La agencia ha defendido sus protocolos y ha destacado las condiciones médicas preexistentes de algunos fallecidos.
Sin embargo, los hallazgos de las revisiones médicas independientes y los informes internos han intensificado las preguntas sobre el cumplimiento de esos protocolos en instalaciones concretas.
Cambios en los informes de fallecimientos
En junio de 2026, ICE modificó su directiva sobre notificación y revisión de muertes.
La política anterior contemplaba, a solicitud del director de la agencia, la revisión de determinados fallecimientos ocurridos hasta 30 días después de que una persona fuera liberada. La nueva directiva eliminó esa disposición.
Las autoridades defendieron el cambio como un regreso al criterio de informar sobre personas que mueren mientras permanecen formalmente bajo custodia.
La decisión provocó cuestionamientos sobre la transparencia y el seguimiento de muertes ocurridas poco después de una liberación.
Las familias esperan respuestas
El informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights describe familias que han solicitado expedientes médicos y detalles sobre las últimas horas de sus seres queridos.
Algunas siguen intentando obtener información sobre el tratamiento recibido y las circunstancias de los fallecimientos.
Los registros muestran que las muertes bajo custodia de ICE han ocurrido durante administraciones de ambos partidos. Los datos recientes, sin embargo, revelan un incremento pronunciado durante el segundo mandato de Trump, acompañado de hallazgos sobre deficiencias médicas y retrasos en la atención.
Las muertes están documentadas. Las denuncias se acumulan. Las familias siguen esperando respuestas.
Documentación: UCLA Law, Behind Bars; JAMA (16 de abril de 2026); Human Rights Watch y Physicians for Human Rights, informe de junio de 2026; directiva ICE 11003.7.


