HOUSTON, Texas, 6 de noviembre de 2026. — Tres días después de las elecciones estatales, el alcalde John Whitmire anunció una nueva orden que limita cuándo la Policía de Houston (HPD) contacta al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El cambio contrasta con la postura que su administración había mantenido durante meses frente a las propuestas de restringir esas notificaciones.
El antecedente se remonta a abril, cuando el gobierno del gobernador Greg Abbott advirtió que Houston podría tener que devolver aproximadamente $110 millones en fondos estatales si incumplía las condiciones relacionadas con su cooperación con las autoridades migratorias. La ciudad había enfrentado presión estatal para mantener esos contactos.
El 6 de noviembre, Whitmire anunció el cambio después de las elecciones del martes y reconoció la importancia del resultado electoral con una frase: “Las elecciones importan”. La secuencia política es significativa, aunque no demuestra por sí sola que la próxima elección municipal haya motivado la decisión.
La nueva política establece que los oficiales no deben contactar a ICE únicamente por una orden administrativa migratoria cuando el encuentro policial no termina en un arresto que amerite cárcel. La medida no rompe toda colaboración con las autoridades federales y mantiene notificaciones en determinadas circunstancias relacionadas con arrestos.
La decisión afecta una práctica que preocupaba a organizaciones defensoras de inmigrantes, particularmente por el temor de víctimas y testigos a solicitar ayuda policial. El cambio llega después de meses de debate sobre la relación entre seguridad pública, confianza comunitaria y aplicación de leyes migratorias.
Redacción | El Pulso Latino
Fuentes: Associated Press; KPRC 2; Houston Chronicle.


