Las elecciones de este martes 3 de noviembre podrían cambiar el rumbo de los últimos dos años del segundo mandato de Donald Trump. Los votantes estadounidenses decidirán el control del Congreso, mientras los demócratas buscan recuperar una o ambas cámaras y los republicanos intentan conservar sus mayorías. El resultado determinará cuánto margen legislativo tendrá la Casa Blanca y qué capacidad de supervisión tendrá la oposición.
La Cámara de Representantes: 435 escaños en juego
Los 435 escaños de la Cámara se disputan en estas elecciones. Se requieren 218 para una mayoría cuando todos los puestos están ocupados. Si los demócratas obtienen el control, podrán dirigir comités, promover investigaciones y negociar desde una posición distinta las iniciativas legislativas y presupuestarias del gobierno. El control de una cámara no implica, por sí solo, poder aprobar nuevas leyes sin la otra.
El Senado: cuatro escaños netos para cambiar la mayoría
En el Senado se celebran 35 elecciones, 33 regulares y dos especiales. La composición previa es de 53 republicanos, 45 demócratas y dos independientes que se agrupan con los demócratas. Para pasar de 47 a 51 integrantes del bloque, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños. El Senado tiene un papel central en la confirmación de jueces y altos funcionarios.
Los estados que concentran la atención
Entre las contiendas senatoriales observadas de cerca están Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas. Las clasificaciones de competitividad son evaluaciones electorales sujetas a cambios, no resultados ni garantías de victoria. En Texas, Ken Paxton, James Talarico y Ted Brown figuran entre los candidatos al Senado.
¿Qué cambia para la comunidad latina?
El Congreso influye en el presupuesto federal, la supervisión de las agencias migratorias, las políticas de salud y las prioridades económicas. Una mayoría demócrata en cualquiera de las cámaras podría dificultar la aprobación de algunas iniciativas de Trump y abrir investigaciones sobre su administración; una mayoría republicana en ambas facilitaría la negociación de su agenda. Ninguno de estos escenarios cambia automáticamente las leyes migratorias existentes.
Las elecciones también incluyen gubernaturas y cargos estatales y locales. Aunque la presidencia no está en la boleta, los resultados definirán el equilibrio de poder en Washington hasta enero de 2029. Algunas contiendas cerradas podrían tardar más allá de la noche electoral en resolverse.



