Una inspección oficial había documentado irregularidades en la atención médica del centro de detención de Texas donde murió Emiliano Andrade-Covarrubias. Su familia denuncia que le negaron medicamentos y atención médica.
LAREDO, Texas. — El centro de detención de ICE donde murió el mexicano Emiliano Andrade-Covarrubias, de 56 años, ya había sido señalado por irregularidades en sus procedimientos médicos. Una inspección oficial realizada en enero de 2025 encontró incumplimientos en los plazos establecidos para efectuar evaluaciones de salud a los detenidos, un antecedente que cobra relevancia tras las denuncias de negligencia médica presentadas por su familia.
Andrade-Covarrubias, residente permanente de Estados Unidos y padre de tres ciudadanos estadounidenses, falleció el 17 de octubre en el Rio Grande Processing Center de Laredo, después de casi cuatro meses bajo custodia migratoria. Su hija, Estefani Andrade, asegura que padecía diabetes, hipertensión y una enfermedad cardíaca, pero que no recibió adecuadamente sus medicamentos ni la atención solicitada cuando comenzó a presentar dificultades respiratorias y presión en el pecho.
ICE sostiene que el detenido recibió atención médica durante su estancia. Sin embargo, las denuncias familiares y los antecedentes documentados del centro han provocado nuevos cuestionamientos sobre los procedimientos de atención a personas con enfermedades crónicas. La causa oficial de su muerte continúa bajo investigación y no se ha establecido que las irregularidades detectadas anteriormente hayan contribuido al fallecimiento.
El Gobierno de México ha exigido una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias de la muerte. Por su parte, el congresista Henry Cuellar solicitó información sobre los medicamentos administrados, las solicitudes de asistencia médica y los protocolos de emergencia aplicados antes del fallecimiento.
La muerte de Andrade-Covarrubias se suma a 60 fallecimientos registrados bajo custodia de ICE desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, según un recuento independiente citado por Scripps News. El caso vuelve a colocar bajo escrutinio las condiciones de atención médica en los centros de detención migratoria, mientras la familia espera respuestas sobre lo ocurrido.


