Los arrestos de ICE en viviendas, trabajos y otros espacios comunitarios de Texas representaron aproximadamente el 34% del total estatal en los primeros ocho meses del año, según un análisis de registros federales realizado por Prison Policy Initiative.
La organización contabilizó 18,025 arrestos comunitarios entre los 53,636 registrados en Texas en su recuento del 20 de enero al 5 de agosto de 2026. Otros 18,128 estuvieron vinculados con solicitudes de retención migratoria y 17,483 con otras intervenciones relacionadas con agencias policiales. Los arrestos comunitarios incluyen detenciones en hogares, lugares de trabajo y otros espacios de las comunidades.
El miedo a los operativos de ICE golpea también a los negocios de las comunidades hispanas. Dueños de establecimientos describen menos clientes y menores ventas porque las familias evitan salir ante el temor de un arresto. En Houston, comerciantes en comunidades latinas advierten que la caída de ingresos amenaza la continuidad de sus negocios, extendiendo el impacto de las detenciones a quienes dependen del consumo diario de sus vecinos.
En las escuelas públicas de Texas, la matrícula de estudiantes inmigrantes disminuyó en más de 14,200 alumnos durante el ciclo 2025-2026, una caída del 7%, según datos estatales publicados por The Texas Tribune. Aunque el descenso no tiene una causa única, administradores de Houston y Austin relacionaron parte de las bajas con deportaciones y temor a los operativos. Los testimonios recogidos por ese medio describen familias que dejan de enviar a sus hijos a clases y jóvenes que abandonan sus estudios para trabajar tras la detención de sus padres.


