El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se convirtió en la última década en una de las organizaciones criminales con mayor alcance internacional desde México. Bajo el liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el grupo amplió operaciones hacia Estados Unidos, Centroamérica, Europa y Asia.
Expansión hacia Estados Unidos
Autoridades estadounidenses identificaron al CJNG como uno de los principales proveedores de metanfetamina y fentanilo en su territorio. Investigaciones federales señalaron que la organización utilizó rutas fronterizas en California, Arizona y Texas para introducir drogas sintéticas, que posteriormente distribuyó a través de redes locales.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) incluyó al CJNG entre las organizaciones criminales más peligrosas y ofreció recompensas multimillonarias por información que condujera a la captura de su líder.
El fentanilo, opioide sintético vinculado a una crisis de sobredosis en Estados Unidos, se convirtió en uno de los principales productos asociados al grupo. Informes oficiales indicaron que laboratorios clandestinos en México producían la sustancia con precursores químicos provenientes de Asia.
Presencia en Centroamérica y Europa
Investigaciones internacionales documentaron vínculos del CJNG con redes en Guatemala, Colombia y otros países de Centroamérica. En Europa, autoridades detectaron operaciones relacionadas con lavado de dinero y distribución de metanfetamina.
En varios casos, el grupo estableció alianzas con organizaciones locales para facilitar transporte, almacenamiento y comercialización.
Redes financieras y logística global
El crecimiento del CJNG no dependió únicamente de la violencia territorial. El grupo desarrolló estructuras financieras para mover recursos a través de empresas fachada, transferencias internacionales y esquemas de lavado de dinero.
Agencias de seguridad señalaron que la organización diversificó sus rutas y mercados para reducir dependencia de un solo territorio.
Impacto bilateral
La expansión internacional del CJNG influyó en la agenda de seguridad entre México y Estados Unidos. Funcionarios estadounidenses presionaron por mayor cooperación para combatir el tráfico de fentanilo, mientras que autoridades mexicanas defendieron la soberanía nacional frente a propuestas de intervención más agresivas.
La muerte de su líder abre interrogantes sobre la continuidad de esta red global y el posible reacomodo de alianzas en distintos países.


