El gobierno de Estados Unidos revocó más de 300 visas F-1 otorgadas a estudiantes internacionales, al considerar que algunos de ellos participaron en actividades “antinacionales” o vinculadas a causas políticas. La medida generó preocupación en el ámbito académico y entre defensores de derechos civiles, por su posible impacto en la libertad de expresión y el ambiente en los campus universitarios.
El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó la cifra durante una visita oficial a Guyana. “Estamos revisando diariamente casos de personas que no deberían estar en este país. Si detectamos una amenaza potencial, actuamos de inmediato”, declaró.
Uno de los casos más notorios es el de Rumeysa Ozturk, estudiante turca de doctorado en la Universidad de Tufts. Fue detenida por agentes migratorios en Massachusetts y trasladada a un centro de detención en Luisiana. Ozturk es coautora de un artículo académico que critica la intervención militar en Palestina, lo que habría motivado la cancelación de su visa.
Según reportes, algunos estudiantes fueron sancionados no por acciones directas, sino por haber interactuado con publicaciones en redes sociales consideradas sensibles. La situación generó inquietud entre comunidades estudiantiles internacionales, especialmente en universidades con alto número de alumnos de Asia, Medio Oriente y América Latina.
El Departamento de Estado ordenó a sus consulados intensificar la revisión de nuevas solicitudes de visa F-1. Las instrucciones incluyen el análisis de actividad digital, historial de publicaciones y afiliaciones ideológicas. Según la dependencia, la medida busca evitar el ingreso de personas con posibles vínculos extremistas.
Organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU) y Human Rights Watch advirtieron que esta política podría vulnerar la libertad académica y crear un ambiente de autocensura. “No se puede castigar a estudiantes por sus opiniones sin garantizar un proceso justo”, indicó ACLU en un comunicado.
Estados Unidos alberga a más de un millón de estudiantes internacionales, según datos del Departamento de Educación. Algunas universidades ya reportan cancelaciones de matrícula y solicitudes de transferencia ante la incertidumbre que generan las nuevas restricciones.